Por PUNO ARDILA
Mi amigo Rafael Gómez Galvis me regaló de su padre, Ramiro Gómez Rodríguez, un ejemplar del libro sobre Antonia Santos, un documento importante para la historia regional y nacional. Encontré varios datos interesantes:
—Frente a la discusión Pinchote-Socorro, la heroína era socorrana, puesto que Pinchote era viceparroquia del Socorro.
—Fue aprehendida y entregada a los realistas por un amigo cercano de la familia, que Judas hay en todas partes y a toda hora.
—Haber fusilado a Antonia alteró los ánimos para que Charalá frenara a Lucas González y a los realistas que masacraron a los valientes charaleños desarmados, en una lucha desigual y sanguinaria. Si ella no hubiese sido asesinada, Charalá tal vez se hubiera quedado en calma, y otra cosa nos contaría la historia con lo del Puente de Boyacá.
—El término ‘guerrillero’ ha cambiado notablemente su significado y su contexto, desde Jesús hasta hoy: «El guerrillero ha sido siempre la representación viva y atrevida del sentimiento individualista del colombiano y de la lucha por la vigencia de una serie de principios democráticos que tan caros son a nuestro espíritu». Horacio Rodríguez Plata, citado por Ramiro Gómez Rodríguez en “Antonia Santos, genealogía y biografía”.
—Llamar “El Socorro” al Socorro es un embeleco sin fundamento, porque en ninguno de los documentos que hablan de esta población histórica aparece nada que respalde la última “decisión” de algunos, que, si bien es cierto que no afecta en nada la realidad nacional, sí altera hábitos regionales y documentos nacionales.
—Pues yo siempre he tenido claro que el nombre republicano, que es el actual, es Socorro —intervino el ilustre profesor Gregorio Montebell—; porque en la Colonia se llamaba de otro modo. Mi amiga Sofía me contó que esta población ha sido conocida a lo largo de su historia principalmente por los siguientes nombres oficiales: Parroquia de Nuestra Señora del Socorro (siglo XVII, 1681), primer nombre oficial, dado cuando se erigió como parroquia. La advocación mariana “Nuestra Señora del Socorro” fue escogida por los fundadores, quienes levantaron una ermita en su honor; en documentos coloniales aparece como Parroquia del Socorro o Valle de Nuestra Señora del Socorro. Villa del Socorro (siglo XVIII, 1795): mediante Real Cédula del 15 de marzo, Carlos IV le concedió el título de Villa, en reconocimiento a su importancia económica y social en la región del Nuevo Reino de Granada; desde entonces, su nombre oficial fue Muy Noble y Leal Villa del Socorro. Ciudad del Socorro (siglo XIX, 1810 en adelante): durante la Independencia, Socorro fue centro de movimientos revolucionarios (como la Insurrección de los Comuneros en 1781). En el período republicano, tras las guerras de Independencia, adquirió el título de Ciudad, y conserva hasta hoy el nombre de Socorro.
@PunoArdila