¿Cedió Petro ante Trump?

Por DIEGO OTERO PRADA

Definitivamente, nuestro presidente es muy contradictorio. Como Trump, hoy dice una cosa y mañana otra. Ambos tienen características similares: son narcisistas y megalómanos y les gusta hablar mucho. Mi esposa Claudia Rodríguez, que murió el 14 de marzo del año pasado, decía que Petro era un intemperante verbal.

Las intervenciones de Petro sobre Venezuela son contradictorias. Además, últimamente opina sobre Maduro algo muy parecido a lo que dicen el imperio y la derecha: que Maduro era dictador y que su última elección fue ilegítima. Y que hay que preparar una transición en Venezuela, como lo pide la derecha. Habla de construir un frente nacional en Venezuela, como en Colombia, que fue un desastre. En esto es similar a Lula de Brasil. O sea, le están haciendo el juego a la derecha internacional y a María Corino Machado, tremenda belicista y promotora de disturbios en Venezuela, aliada con lo peor de Venezuela.

Por otra parte, pone el grito en el cielo por el secuestro de Maduro, lo cual está bien. Pero ahora da la impresión de que se estuviera doblegando ante el imperialista Trump. Pareciera que busca que el belicista de la Casa Blanca lo saque de la lista Clinton y deje de amenazarlo.

Las declaraciones que ha dado a medios internacionales son desastrosas. Por ejemplo, las que dio al País de España:

“Hoy, su retórica antiimperialista se ha rebajado. Llega a decir que sus posiciones respecto a la lucha contra el narcotráfico o la necesidad de una transición en Venezuela que culmine con unas elecciones no se alejan tanto de las de Trump. Petro, incluso, encuentra algunas similitudes entre ambos. “Hace lo que piensa, como yo. También es pragmático, aunque más que yo. A mí me gusta hablar”, bromea. Petro no quiere más conflictos con él, por ahora”.

P. Entre esas fuerzas está María Corina Machado, la líder de la oposición.

R. Tiene que cambiar su discurso. No debió quitarle el Nobel a Trump (¡Por favor!)

P. Digamos que usted no es muy partidario de ella, pero ¿cómo convive también la idea de que no sea ella o Edmundo González quien gobierne, cuando son los que ganaron las elecciones?

R. Es que yo no considero que fueran unas elecciones libres.

P. Algo parecido a lo que ha dicho el secretario de Estado, Marco Rubio…

R. La posición de Estados Unidos con relación a Venezuela no se aleja tanto de la mía (¡por Dios, presidente!). La idea de transición hacia unas elecciones libres y la de un gobierno compartido la han planteado otros, como Rubio, y coincide con mi propuesta. Pero no puede imponerse desde afuera, debe surgir del diálogo venezolano. El papel de Estados Unidos debería ser permitir ese diálogo, junto con América Latina. Antes de las elecciones en Venezuela propuse un gobierno compartido, inspirado en la experiencia del Frente Nacional en Colombia. En Venezuela podría aplicarse brevemente para crear condiciones de elecciones realmente libres. También propuse un plebiscito, pero no fue aceptado por Estados Unidos ni por Maduro. Ahora podría retomarse.

P. Que Maduro no aceptase irse después de las acusaciones de fraude, ¿ha derivado en todo lo que ha pasado después?

R. Yo no reconocí esas elecciones. Tampoco lo hizo Brasil ni México. Y después de eso yo no podía ir a Venezuela. Y con Trump menos, se acaba cualquier tipo de posibilidad de mediación. El Gobierno Trump quiso hacerlo por su cuenta.”

Sobre Chávez y Maduro, la desinformación del imperio y su colonia llamada Europa, la derecha, la seudo izquierda y los intelectuales seudo progresistas, es impresionante. Acusa a Maduro de todo, sin pruebas.

Por ejemplo, trae como argumento los millones de venezolanos que salieron de su país, tratando de insinuar que muchos lo han hecho por razones políticas. Han salido esos millones por razones económicas, porque las sanciones de todo tipo, los bloqueos, quebraron la economía venezolana. Esto no lo cuentan. Además, nuestra derecha nunca se refiere que hay por lo menos ocho millones de colombianos por fuera, muchos en Venezuela. Y salieron del país por razones económicas porque no han visto oportunidades en Colombia. Y muchos de ellos hablan mal del país. Como los venezolanos, una minoría de colombianos salió por razones políticas o de seguridad.

Yo he estado en Venezuela y tengo amigos colombianos que viven allí o compatriotas con familiares en Venezuela. Hay muchos periódicos regionales de oposición y periódicos nacionales como El Universal y Globovisión que no son gobiernistas. Me dicen que Maduro contaba con mucho apoyo.

Ahora, la situación desde 2021 ha cambiado mucho económicamente. Según el Banco Mundial la economía ha crecido 8,0% en 2022, 4,4% en 2023, 5,6% en 2024 y se espera un 7,0% en 2025. Ha bajado la inflación de las cifras hiperinflacionarias de antes de 2020, aunque todavía están altas; la devaluación del Bolívar se ha desacelerado y la producción petrolera ha venido aumentado, hasta llegar a un poco más de un millón de barriles en 2025. Los centros comerciales y los supermercados están llenos de todo tipo de productos.

Venezuela importaba casi el 90% de los productos agropecuarios y hoy se abastece en un 90%. Es un cambio impresionante. Venezuela está aplicando un modelo tipo chino, con un sector privado floreciente. Pero de esto no hablan los medios de desinformación ni la pseudoizquierda.

Los que apoyan y piden la intervención del imperio no saben de lo que hablan. No han aprendido de la historia ni entienden la geopolítica. Donde ha intervenido Estados Unidos, ha sido un desastre. En los últimos 100 años en Latinoamérica, han apoyado todo tipo de dictaduras. Nos robaron a Panama; por favor, colombianos debemos acordarnos de esto. Sostuvieron a Somoza en Nicaragua, a Trujillo en República Dominicana, derrocaron a Jacobo Arbenz de Guatemala en 1954, mantuvieron en los 70 a dictaduras militares en Uruguay, Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Salvador, Guatemala. Derrocaron a Salvador Allende en Chile. Impusieron el Plan Lazo en Colombia en los 60 y fomentaron el paramilitarismo.

Invadieron o intervinieron en Vietnam, Afganistán, Libia, Siria, Yugoeslavia, Laos, Camboya. Derrocaron a Suharto en Indonesia y han intervenido en casi todos los países de África. Y el resultado de todas estas intervenciones son muertes, asesinatos, pobreza, explotación por las multinacionales y robo a las riquezas de los pueblos. Nada positivo.

Y nuestros derechistas y seudo progresistas, felices porque Estados Unidos haya agredido militarmente a Venezuela y secuestrado a Maduro, su presidente legítimo, a pesar de todas las falsedades que se dicen sobre esto. Son tan brutos que no entienden que esta acción ilegal del imperio le da toda la razón a Putin y a China para hacer lo mismo en cualquier país que no les guste su gobierno. Por ejemplo, Putin podría secuestrar a Zelensky y la derecha no podría decir nada, y China invadir a Taiwán.

Hay una enseñanza del pasado que conviene recordar: a la contrarrevolución hay que derrotarla y no dejarla descansar. Esto se ha hecho en el pasado. Recordemos la Gran Revolución inglesa de 1648-1688, que terminó cuando Cromwell ganó e hizo ajusticiar al rey Carlos I por traición y fue decapitado; la revolución bolchevique, en la que Lenin y Trosky desbarataron a los contrarrevolucionarios apoyados por Francia, Inglaterra y Estados Unidos; a la Revolución Mexicana, que quebró a los terratenientes; a la Revolución Boliviana de 1952; a la Revolución Francesa, en la que Robespierre acabó con la contrarrevolución. Y nuestra guerra de Independencia, en la que Bolívar no le dio respiro al colonialismo español; o la Revolución Cubana, en la que Fidel y el Che fueron duros con la derecha y con los asesinos del pueblo.

En la II Guerra Mundial, cuando el ejército rojo inició su ofensiva contra el ejército hitleriano, a medida que avanzaba y derrotaba a los alemanes en los países del este europeo, se apropiaban del poder con las fuerzas comunistas locales y fueron muy duros en derrotar a todos los grupos pronazis y a los que atacaban a los rusos. En esto fueron implacables, no querían dejar enemigos en los países conquistados.

Sí, esto puede parecer duro, pero la política es poder, es defensa de intereses, no tiene nada que ver con democracia. El cuento que venden las potencias para engañar a los ingenuos es decir que todo lo hacen para defender la democracia, los derechos humanos o unos supuestos valores. Nunca ha sido así.

L historia también nos enseña que los tibios pierden. Salvador Allende fue uno de ellos, no barrió con los oficiales desafectos y complotistas, no armó al pueblo y miren lo que ocurrió, se implantó un régimen genocida. O Perón en Argentina, él mismo reconoció después que su error fue no haber acabado con los contrarrevolucionarios que lo sacaron del poder.

Ahora, Venezuela. Enviaron 150 vehículos con aviones y helicópteros y secuestraron a Maduro, pero el gobierno sigue intacto. No ha habido una sola manifestación de la extrema derecha y no se le ha permitido que realice acciones subversivas. No tiene fuerza. Hay cinco millones de milicianos armados. Si fuera el gobierno de Maduro impopular, habría sido muy fácil tumbarlo, en una situación donde la intervención de la CIA ha estado presente desde que Chávez llegó al poder. Y la señora Machado escondida: si tuviera fuerza popular ¿por qué no ha ido a Venezuela al asalto del poder?

Solo se cuentan en los medios las manifestaciones de los venezolanos traidores que han salido a apoyar la agresión contra Venezuela. Pero ha habido muchas manifestaciones de venezolanos en todo el mundo protestando por la agresión. Y las que se han realizado en todo Venezuela son multitudinarias.

¿Qué sigue para Venezuela?  Mantenerse firme, ganar tiempo y adquirir fuerza. Tendrán que aceptar algunas condiciones del imperio, pero yo espero que en noviembre ganen las elecciones los demócratas y puedan juzgar a Trump. En la práctica, sigue gobernando el chavismo. Venezuela es un hueso duro de roer. El imperio no va a invadir a la patria de Bolívar, porque saben que pierden.

Es posible que se llame a elecciones presidenciales, pero estoy seguro de que el chavismo ganará. En las últimas elecciones de gobernadores y alcaldías de 2025, el madurismo ganó con más del 82,0% de los votos, y no hubo quejas de fraude, algo que no habla la derecha internacional. Hoy hay oposición de derecha democrática que respeta al gobierno, y es algo que la extrema derecha y los seudo izquierdistas no mencionan. A la belicista y cipaya María Corina Machado no le veo ninguna posibilidad. A los traidores hay que castigarlos. En Estados Unidos, China o Rusia, son castigados con la pena de muerte o cadena perpetua. Esto mismo hay que hacer en Colombia con aquellos que piden la intervención de Estados Unidos.

El chavismo tiene muy buenos candidatos: Delcy Rodríguez, la vicepresidente, el hijo de Maduro, hoy diputado, de 35 años, que se le ve muy bien, y hay una hija de Chávez también.

Presidente Petro, deje la confusión: sea firme, apoye al pueblo de Venezuela, no intervenga proponiendo lo que quiere la derecha. Al imperio no hay que creerle, a usted no lo quieren allá, esos neoconservadores imperialistas harán todo lo posible para que gane la derecha en Colombia en 2026. No hay que ser ingenuos.

Derrotar al pueblo de Simón Bolívar es una tarea complicada. Los venezolanos son aguerridos. En la lucha por la Independencia no solamente fue líder el caraqueño Simón Bolívar, sino hubo muchos oficiales venezolanos peleadores, patriotas, como Rafael Urdaneta, el Gran Mariscal José Antonio Sucre, Francisco Miranda, José Antoniio Páez, José Félix Ribas, Manuel Piar, y el intelectual Manuel Rodríguez.

@DiegoOteroP

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
0 Comments
Newest
Oldest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
0
Queremos conocer tu opinión. Regístrate y Comenta!x
()
x