La historia es más o menos así: Un juez ordena la interceptación legal de los teléfonos de Thomas Greg & Sons (TG&S) en el marco de una investigación de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). En una de esas llamadas se escucha al Tigrillo ítalosinuano, Abelardo ‘Papucho’ de la Espriella, negociar con los corruptos de TG&S.
¿Qué negocian? Nada más y nada menos que la presidencia de Colombia. ¿Y qué tiene que ver TG&S con la presidencia? Pues que una de sus empresas, contratada por la Registraduría, maneja el software y la organización logística y el preconteo de votos en las elecciones del país, incluida la elección presidencial. ¿Qué les ofrece Papucho a cambio? Que una vez sea presidente gracias al fraude que ellos facilitarían, los contrato de los pasaportes que Petro les quitó por corruptos volverán a ser suyos.
En resumen: Abelardo de la Espriella fue agarrado in fraganti mientras negociaba con los hermanos Bautista, dueños de Thomas Greg & Sons el acceso al software de preconteo electoral para robarse las elecciones presidenciales. Nada raro tratándose de un vulgar hampón como Papucho, el abogado de paracos, traquetos, violadores y corruptos, acostumbrado a comprar testigos y arreglar bajo la mesa con coimas a jueces, magistrados y congresistas.
Thomas Greg & Sons es una cuestionada multinacional colombiana dedicada al almacenamiento, transporte y seguridad de datos que maneja las elecciones en Colombia desde 2009. Los contratos son millonarios. Sólo para las elecciones de este año el Estado colombiano les pagó más de 2 billones de pesos.
TG&S tiene acceso a la información biométrica de electores y jurados de votación, a softwares, al registro y procesamiento en línea de resultados, a preconteos, además del manejo de kits électorales, que incluyen tarjetones y esferos, es decir, acceso al epicentro logístico de nuestras elecciones.
La gente los creía británicos por el nombre, pero no, son colombianos. El fundador de la empresa, Gregorio Bautista, fue desde 1961 el representante de Thomas de la Rue en Colombia, la empresa de impresión de documentos de valor más importante del mundo, pero sólo en 1991 logró comprar la filial y convertirla en su propia empresa. La llamó Thomas (en honor al impresor británico) Greg (por Gregorio) & Sons (por sus hijos Felipe, Camilo y Fernando Bautista, quienes heredaron la compañía).
La gran fuerza de la empresa llegó de la mano de políticos. Juan Manuel Santos, Andrés Pastrana y Noemí Sanín han sido parte de su junta directiva. Así los contratos llegaban, y cuando se necesitaban unos voticos extra, se arreglaba fácilmente. En Colombia están en el negocio de las cédulas, los pasaportes, los peajes, y desde 2009 en las elecciones. Su poder se ha extendido a Estados Unidos, México, Venezuela y Perú. El dinero lo guardan desde 1993 en la ciudad de Guernsey, una isla británica famosa por ser un paraíso fiscal, además de ser el lugar de nacimiento de Thomas de la Rue.
Los líos judiciales de los Bautista, como los del ‘Tigrillo’, no han sido pocos. En los años 80 Fernando y Camilo Bautista fueron condenados por la justicia de Estados Unidos por un fraude a 25 bancos, a los que engañaron con la supuesta financiación de cargamentos falsos de café. Los hermanos Bautista confesaron el delito y pagaron cárcel. En México tienen andando un proceso por fraude, por un negocio con tarjetas de chip. Estas joyitas son las que vienen manejando las elecciones en Colombia desde hace mucho. ¿Ahora se entiende por qué es tan fácil hacer trampa en las elecciones, y por qué todo el establecimiento se le fue encima a Petro en defensa de TG&S?
Fue a ellos a quienes Petro les quitó el negocio de los pasaportes. Por décadas una empresa privada tuvo total control y monopolio sobre la información de los colombianos en el exterior, y si además la misma empresa maneja los software del conteo de votos en elecciones, cruzar la información sobre los colombianos en el extranjero que no votaban, ponerlos a votar resultaba muy fácil.
Ese contrato millonario, el de los pasaportes, es el que TG&S quiere recuperar. Pero para recuperarlo, primero tienen que evitar que la Colombia Humana vuelva a ganar la presidencia. Abelardo, por supuesto, está en la jugada. Y acaba de ser pillado mientras investigaban a los corruptos de TG&S negociando la manipulación del software electoral a cambio de los pasaportes.
Son tal para cual: ¡firmes con el fraude!
@GFerroRojas